martes

Street Art.

Salimos a la calle suponiendo que los semáforos estarán ahí, imperturbables. No prestamos atención a las palomas que se posan en los cables de teléfono. ¿O son cables de la luz? No importa. Avanzamos a paso rápido para no llegar tarde a alguna parte. Navegamos por las arterias de la ciudad como suspiros. Vivimos pisando alquitrán, como canciones de Sabina de las que hemos olvidado la letra (y la letra era lo mejor).


Afortunadamente, sucede que a veces, el destino, la suerte o la casualidad nos hace tropezar y abrir los ojos. Y no me refiero a encontrarse el Taj Mahal a la vuelta de la esquina. Prefiero las pequeñas maravillas que se esconden en cualquier rincón. Hoy quiero compartir contigo algunos de esos sitios en los que la sorpresa y la fascinación se llevan realmente bien con los ciudadanos. Te invito a echar un vistazo al museo viviente que nos ofrece todos los días la gente de la calle Wooster.

Paséate por aquí. No te arrepentirás.

4 comentarios:

Dani dijo...

Ey! Soy el de "El hombre de arena"
xd

He echado un vistazo a lo de wooster y me encanta.

Comento para que sepas que hay gente que lo lee y que no escribes en vano.
Supongo que viste mi nuevo blog por casualidad, pero espero llevarnos bien y yo también intentaré que mi blog sea lo más interesante posible.

Pily dijo...

Me encantan los grafitis, esos que personifican las paredes, supongo que porque me sorprende lo que los seres humanos somos (son) capaces de hacer con un spray.
Un paseo maravilloso por las calles del enlace que nos dejaste.

macarena dijo...

Impresionante!! me parece increible que haya tanto arte desperdigado por el mundo, tanto talento! donde estaba yo el dia del reparto????

En fin... nos comemos unas sardinas en espeto este finde???ya veras eso tambien es todo un arte!!ummmm

Neli dijo...

Precioso lugar para pasear.
Está lleno de vida, de arte pero del bueno, del que transmite y no te deja indiferente.
Me encantó, gracias por la invitación.
Besos.