Desde hoy Jauhow también está presente en Twitter. Por si no estás familiarizado con el tema, Twitter es un servicio gratuito de microblogging (eso dice en Wikipedia) que te permite mandar mensajes de no más de 140 caracteres. La idea es que cuentes qué estás haciendo en este momento, pero luego cada uno es libre de usar el sistema como le plazca.
Así que si te apetece seguirme y ver qué estoy haciendo, puedes encontrarme en Twitter. Si quieres que te invite, pídemelo por aquí o por allí. Comprobaré que no seas asesino en serie ni fan de Julio Iglesias y si todo va bien, estaremos en contacto.
Ya aviso que no soy esclavo de la tecnología. No prometo inmediatez. Pero sí buen rollo. Lo dicho, si te apetece, ya sabes.
jueves
miércoles
Sir Ken Robinson.
No me sucede a menudo. Pero cuando me ocurre, no puedo más que sentir una extraordinaria emoción. ¿Exagerado? Posiblemente. Pero feliz de todos modos. Esta pasada noche, en uno de mis viajes sin rumbo por la red topé con una persona que en veinte minutos se ganó toda mi admiración.
Jamás había oído hablar del TED (y eso me da rabia) y no sabía nada de Sir Ken Robinson (y eso, además de darme rabia, me preocupa). La casualidad me llevó hasta una charla de este señor sobre educación y creatividad.
Te recomiendo que dediques un minuto a ver su exposición. Estoy prácticamente seguro de que los 19 restantes no podrás dejar de escucharle. Sir Ken Robinson tiene la especial capacidad de mantener atenta a su audiencia. Atenta y rendida a sus argumentos.
Es capaz de transmitir su mensaje divirtiéndote, intercalando anécdotas graciosas con sentencias demoledoras. No quiero avanzarte nada más. Será mejor que juzgues por ti mismo.
Jamás había oído hablar del TED (y eso me da rabia) y no sabía nada de Sir Ken Robinson (y eso, además de darme rabia, me preocupa). La casualidad me llevó hasta una charla de este señor sobre educación y creatividad.
Te recomiendo que dediques un minuto a ver su exposición. Estoy prácticamente seguro de que los 19 restantes no podrás dejar de escucharle. Sir Ken Robinson tiene la especial capacidad de mantener atenta a su audiencia. Atenta y rendida a sus argumentos.
Es capaz de transmitir su mensaje divirtiéndote, intercalando anécdotas graciosas con sentencias demoledoras. No quiero avanzarte nada más. Será mejor que juzgues por ti mismo.
Etiquetas:
creatividad,
educación,
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martes
¿Tienes un segundo?
La marca de cerveza Miller High Life ha lanzado una campaña coincidiendo con la celebración de la Super Bowl, el evento deportivo con más repercusión mediática de los que se celebran en USA.
El concepto hace una muy buena interpretación de lo que significa estar en crisis: ¿Por qué invertir tres millones de dólares en un anuncio de 30 segundos si con uno solo tienen tiempo para dar el mensaje que quieren transmitir? La idea es promocionar el sentido común y la propuesta parece que cumple con el briefing.
Pero el spot de un solo segundo no es nuevo. Anteriormente, lo había utilizado con muy buen criterio Smart, con un concepto claro y contundente que se ajustaba a la perfección al objetivo de comunicar el beneficio básico del coche urbanita por excelencia: "siempre hay un hueco". Puedes ver cómo funcionaba aquí.
Según mi criterio, las dos apuestas son buenas, aunque puestos a elegir, me quedo con la del Smart. ¿Cuál prefieres tú?
El concepto hace una muy buena interpretación de lo que significa estar en crisis: ¿Por qué invertir tres millones de dólares en un anuncio de 30 segundos si con uno solo tienen tiempo para dar el mensaje que quieren transmitir? La idea es promocionar el sentido común y la propuesta parece que cumple con el briefing.
Pero el spot de un solo segundo no es nuevo. Anteriormente, lo había utilizado con muy buen criterio Smart, con un concepto claro y contundente que se ajustaba a la perfección al objetivo de comunicar el beneficio básico del coche urbanita por excelencia: "siempre hay un hueco". Puedes ver cómo funcionaba aquí.
Según mi criterio, las dos apuestas son buenas, aunque puestos a elegir, me quedo con la del Smart. ¿Cuál prefieres tú?
lunes
Y después del 2.0, viene el...
Es tan obvio que da rabia. Después del boom que significó el nacimiento y sobre todo la democratización de internet parecía que ya estaba todo inventado. Pero nada más lejos de la realidad. Llegó el 2.0. La interacción que hace posible que las redes sociales sean a día de hoy un fenómeno de masas es lo que se lleva ahora. Todos creamos contenido, todos somos buenos para todo. Pero no te engañes, esto, como cualquier otra cosa, dará paso a la siguiente.
Es significativo que se bautizara esta evolución como 2.0, porque sin decirlo, quedaba implícito que sólo era un paso más. Efectivamente, después del 2.0 ahora ya se habla cada vez más del 3.0 y no creo que tarde demasiado en llegar el 4.0, el 5.0 o el infinito.0.
Damos nombre a la evolución en la red como si se tratara de coches de F1. Eso denota que somos conscientes de que nada permanece inalterable ni un segundo y me parece bien que tengamos esa percepción. Pero me da rabia que sea tan fácil que la gente invente lo que va a ser el 3.0 sin tener ni pajolera idea de lo que significa el 2.0.
Le hemos dado a todo el público un nombre que aún no tiene contenido, con lo que cualquier oportunista puede llenarse la boca con rimbombantes exposiciones de lo que está por venir. Sólo espero que estos Nostradamus de pacotilla no tengan demasiado éxito.
Es significativo que se bautizara esta evolución como 2.0, porque sin decirlo, quedaba implícito que sólo era un paso más. Efectivamente, después del 2.0 ahora ya se habla cada vez más del 3.0 y no creo que tarde demasiado en llegar el 4.0, el 5.0 o el infinito.0.
Damos nombre a la evolución en la red como si se tratara de coches de F1. Eso denota que somos conscientes de que nada permanece inalterable ni un segundo y me parece bien que tengamos esa percepción. Pero me da rabia que sea tan fácil que la gente invente lo que va a ser el 3.0 sin tener ni pajolera idea de lo que significa el 2.0.
Le hemos dado a todo el público un nombre que aún no tiene contenido, con lo que cualquier oportunista puede llenarse la boca con rimbombantes exposiciones de lo que está por venir. Sólo espero que estos Nostradamus de pacotilla no tengan demasiado éxito.
viernes
Un rollo de límites.
No sé cuántas veces habré oído eso de "no pongas límites a tu imaginación", "la creatividad no tiene límites" o algo semejante. Pues bien, ahora que ya estamos todos convencidos, resulta que los límites no sólo existen sino que son necesarios.
¿Te das cuenta de lo que significa eso? Descubrimientos como este pueden cambiar el curso de la humanidad. Es comparable a que te digan que la tierra no es redonda o que el hombre no ha pisado jamás la luna (bueno, no, eso exactamente no).
Y bien pensado, no está mal que la creatividad tenga límites. Lo malo es que no te digan donde están. No me apetece bañarme en el mar si me aseguran que hay medusas, pero no tendría inconveniente en darme un chapuzón si me dijesen que las medusas están en un lugar concreto, alejado de la costa. Lo que asusta es que te digan que la creatividad tiene límites, pero que no te digan donde.
Pero eso no es lo peor. Resulta que un día lees a Rollo May: "La creatividad en sí misma requiere límites, porque el acto creativo surge cuando el ser humano lucha contra estos límites". ¿Luchar?
¡O sea que los límites no sólo existen sino que son nuestros enemigos! ¿Tendría razón W? Le necesitamos de vuelta en la Casa Blanca para empezar una guerra preventiva contra los límites, que no sabemos donde están (pero seguro, seguro que están y son más malos...). Así que nada, a crear todos buscando armas de destrucción masiva.
¿Quién se atreve?
Todo este rollo de Rollo viene de aquí.
¿Te das cuenta de lo que significa eso? Descubrimientos como este pueden cambiar el curso de la humanidad. Es comparable a que te digan que la tierra no es redonda o que el hombre no ha pisado jamás la luna (bueno, no, eso exactamente no).
Y bien pensado, no está mal que la creatividad tenga límites. Lo malo es que no te digan donde están. No me apetece bañarme en el mar si me aseguran que hay medusas, pero no tendría inconveniente en darme un chapuzón si me dijesen que las medusas están en un lugar concreto, alejado de la costa. Lo que asusta es que te digan que la creatividad tiene límites, pero que no te digan donde.
Pero eso no es lo peor. Resulta que un día lees a Rollo May: "La creatividad en sí misma requiere límites, porque el acto creativo surge cuando el ser humano lucha contra estos límites". ¿Luchar?
¡O sea que los límites no sólo existen sino que son nuestros enemigos! ¿Tendría razón W? Le necesitamos de vuelta en la Casa Blanca para empezar una guerra preventiva contra los límites, que no sabemos donde están (pero seguro, seguro que están y son más malos...). Así que nada, a crear todos buscando armas de destrucción masiva.
¿Quién se atreve?
Todo este rollo de Rollo viene de aquí.
jueves
miércoles
Interioridades.
Cualquiera puede imaginar que para un doctor en medicina, las interioridades de la profesión pasan por conocer al dedillo cómo funciona y por qué deja de funcionar el cuerpo humano, saber evaluar una serie de síntomas, aprender de la experiencia de sus pacientes...
Se me hace más complicado pensar cuáles son las interioridades de una profesión como astronauta o inspector de hacienda. Pero sigue sonando a complicado.
Si hay algo a lo que todo el mundo se atreve es a hacer publicidad. Quizás sólo nos superan en este dudoso honor los entrenadores de fútbol. Porque ¿quién es capaz de ver un partido de fútbol sin criticar la alineación, pedir un cambio o reclamar a los jugadores que muevan el balón más rápido?
Seguramente cualquiera puede ser publicista (y entrenador de fútbol). Pero eso no significa que conozca la profesión como debería. Y la culpa de este intrusismo gratuito y del desprestigio de nuestro trabajo es... nuestra.
Resulta que los supuestos especialistas en conocer a las personas y persuadirlas no sabemos vender nuestra propia moto. Haz la prueba. Pregunta por ahí cómo es un publicista y oirás adjetivos como chulo, engreído, fantasma... Nada que ver con los que puedas oír de un médico o un astronauta.
Y ese es el mismo motivo por el cual cuando tu médico de cabecera te receta un jarabe, te lo tomes sin rechistar (aunque sepa a huevo podrido). Y por esa misma regla de tres, cuando un publicista le dice a su cliente que debería hacer un mailing se acaba haciendo un spot.
Señores publicistas, ha llegado el momento de ponernos serios. O espabilamos un poco o acabaremos en cualquier banquillo de un equipo de tercera regional. Digamos NO a los logos más grandes porque sí. NO a los textos redactados por el product manager de turno. NO a los cambios sin sentido. Basta ya de chapuzas.
No se puede hacer publicidad sin saber de comunicación. Quizás si mostrásemos más a menudo las interioridades de nuestra profesión alguien se sorprendería. Que somos mucho más de lo que se ve a simple vista. Te lo aseguro.
Se me hace más complicado pensar cuáles son las interioridades de una profesión como astronauta o inspector de hacienda. Pero sigue sonando a complicado.
Si hay algo a lo que todo el mundo se atreve es a hacer publicidad. Quizás sólo nos superan en este dudoso honor los entrenadores de fútbol. Porque ¿quién es capaz de ver un partido de fútbol sin criticar la alineación, pedir un cambio o reclamar a los jugadores que muevan el balón más rápido?
Seguramente cualquiera puede ser publicista (y entrenador de fútbol). Pero eso no significa que conozca la profesión como debería. Y la culpa de este intrusismo gratuito y del desprestigio de nuestro trabajo es... nuestra.
Resulta que los supuestos especialistas en conocer a las personas y persuadirlas no sabemos vender nuestra propia moto. Haz la prueba. Pregunta por ahí cómo es un publicista y oirás adjetivos como chulo, engreído, fantasma... Nada que ver con los que puedas oír de un médico o un astronauta.
Y ese es el mismo motivo por el cual cuando tu médico de cabecera te receta un jarabe, te lo tomes sin rechistar (aunque sepa a huevo podrido). Y por esa misma regla de tres, cuando un publicista le dice a su cliente que debería hacer un mailing se acaba haciendo un spot.
Señores publicistas, ha llegado el momento de ponernos serios. O espabilamos un poco o acabaremos en cualquier banquillo de un equipo de tercera regional. Digamos NO a los logos más grandes porque sí. NO a los textos redactados por el product manager de turno. NO a los cambios sin sentido. Basta ya de chapuzas.
No se puede hacer publicidad sin saber de comunicación. Quizás si mostrásemos más a menudo las interioridades de nuestra profesión alguien se sorprendería. Que somos mucho más de lo que se ve a simple vista. Te lo aseguro.
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