sábado

Seis grados y un teléfono.

No sé si has oído hablar alguna vez de la Teoría de los Seis Grados. Básicamente viene a decir que cualquier persona está conectada a cualquier otra a través de una cadena de conocidos que no tiene más de cinco intermediarios.

Hoy te propongo unir esta teoría a otra que, quien más quien menos, hemos practicado de pequeños: la Teoría del Teléfono, que consiste en transmitir un mensaje oralmente de una persona a otra, con la consecuente transformación de la información.

Imagina que tu abuela quiere darle a George Bush el secreto para completar la receta de su cena de despedida en la Casa Blanca.

- Jauhow, dile a George que ponga un poco de queso en la ensaladita con un pedazo de puerro y que retire los platos al terminar, antes de servir las fresas.

Y ya sabes cómo es mi abuela... te mira con esa carita de pena y no le puedes decir que no. Así que llamo a un compañero que conozco en la radio y le cuento la historia. Me pregunta por mi familia, le digo que todos bien; le pregunto por la suya, bien también. Y quedamos en que hablará con un enviado especial que trabaja hace años en Washington.

- Dice la abuela de Jauhow, mi amigo publicista, que le digas a Bush que qué es eso de hacer ensaladilla de puerro, que retire los platos al terminar, que el queso se come encima de la mesa.

Resulta que, cosas del azar, George está de visita en Irak, haciendo amigos. Así que el enviado especial en Washington se pone en contacto con un colega irakí. La conexión del satélite va fatal, pero finalmente consigue transmitir el mensaje.

- Oye, dile a George Bush que haga ensaladilla de perro y que retire los patos al terminar la rueda de prensa. ¡Por cierto, dale un beso a tu hija, que me han dicho que acabas de ser padre de una preciosa niña!

Y evidentemente, la teoría del Teléfono se cumplió a rajatabla cuando el periodista irakí le transmite el mensaje de mi abuela a George.

“¡Toma tu beso de despedida, pedazo de perro!” y le tiró sus zapatos al terminar la rueda de prensa.